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Cada planta tiene su propia personalidad y necesidades. A continuación, te detallamos cómo mantener felices a los cuatro pilares de cualquier huerto medicinal casero.
Menta (Mentha spicata / Mentha piperita)
Ideal para problemas digestivos, calmar dolores de cabeza y refrescar infusiones. Es una planta muy invasiva, por lo que siempre debe cultivarse en una maceta sola, ya que sus raíces ahogarán a cualquier otra compañera de recipiente.
Sustrato: Prefiere suelos ricos en materia orgánica que retengan bien la humedad sin llegar a encharcarse.
Luz solar: Crece excelente en semisombra. Agradece la luz de la mañana, pero el sol directo y abrasador del mediodía puede quemar sus hojas.
Riego: Frecuente. La tierra de la menta debe mantenerse ligeramente húmeda de forma constante. Riega de 2 a 3 veces por semana en verano.
Romero (Salvia rosmarinus)
Un poderoso estimulante cognitivo, excelente para la memoria, la salud capilar y la digestión pesada. Es un arbusto de origen mediterráneo, lo que significa que es increíblemente resistente y prefiere la sequedad.
Sustrato: Necesita un suelo muy bien drenado, arenoso o pedregoso. Añade un extra de perlita a su maceta para evitar que el agua se estanque.
Luz solar: Exigente con la luz. Necesita al menos de 6 a 8 horas de sol directo al día para desarrollar sus aceites esenciales al máximo.
Riego: Escaso. El romero prefiere pasar sed a tener los pies mojados. Deja que el sustrato se seque por completo entre riegos (1 vez por semana o cada 10 días, dependiendo del clima).
Lavanda (Lavandula angustifolia)
La reina de la relajación. Sus flores son perfectas para tratar el insomnio, la ansiedad y para preparar ungüentos para picaduras o quemaduras leves. Al igual que el romero, tiene un alma mediterránea.
Sustrato: Suelos pobres y con un drenaje excelente. No necesita demasiado abono; de hecho, un exceso de nutrientes puede reducir la fragancia de sus flores.
Luz solar: Requiere pleno sol continuo, un mínimo de 6 horas diarias de luz directa.
Riego: Moderado a bajo. Riega solo cuando los primeros centímetros del sustrato estén completamente secos. Un riego excesivo pudrirá su base rápidamente.
Manzanilla (Matricaria chamomilla)
Un sedante suave y uno de los mejores antiinflamatorios naturales para el estómago y la piel. Es una planta herbácea de ciclo más corto, pero muy prolífica si se le dan las condiciones adecuadas.
Sustrato: Se adapta bien a casi cualquier tipo de suelo, siempre que tenga buen drenaje y una fertilidad moderada.
Luz solar: Prefiere el sol directo, aunque puede tolerar la semisombra si el clima es extremadamente caluroso.
Riego: Moderado. Mantén la tierra ligeramente fresca, regando de 2 a 3 veces por semana sin empapar la maceta.
